El despido de los empleados del hogar


Desde la reforma que tuvo sitio en dos mil doce, los empleados domésticos están encuadrados en un Sistema Singular integrado en el Régimen General de la Seguridad Social, con el que disfrutan de más derechos que ya antes. Todavía de este modo, siguen habiendo diferencias respecto al resto de trabajadores, como por poner un ejemplo ocurre con el despido de las empleadas domésticas donde hay algunas matizaciones como vamos a ver ahora.

1. Causas de la extinción del contrato en los empleados del hogar

Como sabemos, el Régimen en el que se encuadran los empleados domésticos tiene carácter singular. Frecuentemente, los contratos se festejan entre personas físicas, puesto que el que emplea acostumbra a ser el dueño de una casa particular y esto causa que no se apliquen las mismas reglas en el momento de despedir al trabajador como podría acontecer con los que están integrados en el Régimen General.
Dicho esto, el despido no es la única causa por la que puede concluir la relación laboral del empleado doméstico, sino se contemplan otras causas.
Conforme la normativa en vigor, las causas más frecuentes por las que puede extinguirse el contrato de un empleado doméstico son:
Por acuerdo mutuo entre los dos
Por finalización de un contrato con carácter temporal
Por resolución del empleado doméstico
Por muerte
Por incapacidad permanente absoluta
Por incapacidad permanente total
Por gran invalidez
Cuando la empleada doméstica es víctima de violencia de género y se ve obligada a cesar en su puesto
Por despido. En este caso no se contempla el despido objetivo, el despido colectivo o bien ERE, ni el despido por causas de fuerza mayor.
Por desistimiento sin que exista ninguna causa que lo justifique
Respecto al despido, únicamente se contempla el despido disciplinario, puesto que no está previsto ni el despido objetivo, ni el colectivo o bien el que tiene sitio por causas de fuerza mayor.
Otra cuestión interesante es que no únicamente puede despedirse al trabajador, sino el empleador puede renunciar del contrato en cualquier instante como vamos a ver ahora.

2. El despido disciplinario en los empleados del hogar

Las causas que pueden entregar sitio a un despido disciplinario son múltiples, si bien como sabemos, siempre y en toda circunstancia tienen la característica común de que debe haber un incumplimiento grave del empleado respecto a sus obligaciones en el puesto.
Causas de un despido disciplinario
Las causas pueden ser:
Faltas de asistencia continuadas que no estén justificadas, tal como la carencia de puntualidad de forma repetida
Que el empleado doméstico reduzca de manera notable el desempeño de trabajo que estaba pactado y lo haga de manera voluntaria
Toxicomanía o bien embriaguez que afecten el desarrollo del trabajo
Ofensas verbales o bien físicas por la parte del empleado doméstico
Abuso de confianza a lo largo de la realización del trabajo
Desobediencia
Etcétera
Como vemos, el trabajador siempre y en todo momento infringe de forma grave sus obligaciones, y por esta razón, cuando tiene sitio un despido disciplinario, el empleado doméstico no está en su derecho a ser indemnizado salvo que los tribunales lo declararan improcedente.
El despido disciplinario no da sitio a indemnización, a menos que judicialmente se declare improcedente
En el momento en que un despido disciplinario es declarado judicialmente como despido improcedente, la indemnización que le corresponderá al trabajador va a ser de veinte días naturales por todos los años trabajado con el límite de 12 mensualidades.
¿De qué manera debe realizarse el despido?
Un despido disciplinario debe comunicarse al trabajador por escrito, no estando tolerado que se haga de forma verbal.
En el escrito deben aparecer los hechos que le han motivado a tomar esa resolución, esto es, la causa que ha producido el despido. Habrán de estar descritos de forma detallada y de ser posible figurará la hora o bien la data en que han tenido sitio, tal como cualquier otra circunstancia que lo complemente, como por servirnos de un ejemplo, la declaración de un testigo.
Asimismo deberá aparecer la data en la que va a tener sitio la finalización de la relación laboral.
En verdad es fundamental que el empleador cumpla las reglas establecidas en el momento de realizar esta clase de despido, en tanto que en caso de que no se cumplan todos y cada uno de los requisitos legales, el trabajador deberá ser indemnizado tal y como si fuera un despido improcedente.

3. ¿Qué es el desistimiento?

Aparte del despido disciplinario, en el caso de los empleados domésticos, puede celebrarse el desistimiento, que no es pero que la resolución del empleador a acabar el contrato de trabajo sin que exista ninguna causa ni motivo anterior.
El desistimiento tiene sitio en los casos en los que el empleador decide que ya no precisa de los servicios del trabajador, que acostumbra a acontecer cuando a nivel económico ya no puede permitírselo, por el hecho de que las personas mayores que estaban al cuidado ya no están en casa, etcétera Todavía de esta manera, no es preciso que exista un motivo específico, sino es suficiente con que decida poner punto y final a la relación laboral sin más ni más.
No por esta razón, el desistimiento puede realizarse de cualquier modo, sino asimismo van a deber seguirse las reglas concretas a fin de que sea considerado como tal y no pase a tener la consideración de despido.
¿De qué manera debe realizarse el desistimiento?
Del mismo modo que ocurre con el despido disciplinario, el desistimiento asimismo debe efectuarse por escrito.
En el escrito deberá figurar de manera expresa la voluntad de renunciar el contrato, esto es, debe ponerlo de forma clara y que no de sitio a fallo que esa es la causa de finalización de la relación laboral.
Otra cuestión esencial en un caso así es que aparte de la comunicación por escrito de la voluntad del empleador de renunciar el contrato, debe constar un plazo de preaviso que cambiará conforme el tiempo que lleve el empleado doméstico prestando sus servicios:

Tiempo que lleva prestando servicios

Plazo de preaviso

Más de un año

veinte días
Menos de un año

siete días

A lo largo de los días de preaviso, el empleado doméstico está en su derecho a 6 horas semanales remuneradas con el propósito de buscar un nuevo empleo.
En el caso del desistimiento el empleado doméstico sí que debe ser indemnizado, y además de esto es un requisito indispensable que debe celebrarse en exactamente el mismo instante en el que le comunica la extinción del contrato.
La indemnización va a deber realizarse en metálico y va a deber corresponder a 12 días naturales por todos los años de trabajo, asimismo con el límite de 6 mensualidades. A los contratos precedentes al 1 de enero de dos mil doce le toca una indemnización de siete días al año trabajado con exactamente el mismo límite de 6 mensualidades.
Además de esto, el empleador va a poder optar entre entregar un plazo de preaviso o bien abonarle esos días.
Por ende, las reglas para realizar un desistimiento son:
Comunicarlo por escrito
Debe figurar de manera expresa la voluntad de renunciar
Debe existir un plazo de preaviso o bien deben abonarse los días
El empleador debe indemnizar al trabajador con doce ó siete días naturales al año trabajado, con el límite de 6 meses, en metálico y en exactamente el mismo instante en el que le comunique al trabajador el desistimiento
Caso de que el empleador infrinja alguna de ellas, se comprenderá que realiza un despido y no un desistimiento.

4. ¿Estoy en mi derecho a una indemnización?

Como hemos visto, el empleado doméstico va a tener derecho a una indemnización en 2 casos:
En el caso de desistimiento por la parte del empleador
En el momento en que un despido disciplinario se declare improcedente en los tribunales
Desistimiento
doce días al año trabajado con el límite de 6 mensualidades para los contratos siguientes al 1 de enero de dos mil doce
siete días al año trabajado con el límite de 6 mensualidades para los contratos precedentes al 1 de enero de dos mil doce
Despido improcedente
veinte días naturales por de año en año trabajado con el límite de 12 mensualidades

5. Los empleados domésticos y el derecho a paro

Otra cuestión que acostumbra a producir bastantes dudas es respecto al derecho de los empleados domésticos a percibir posibilidades por desempleo una vez concluyen la relación laboral.
El hecho de que puedan acogerse al paro o bien a un subsidio por desempleo, va a estar condicionado a la situación en la que se encuentren:
El derecho a paro en una baja voluntaria
En el momento en que un trabajador concluye la relación laboral de manera voluntaria no está en su derecho a acogerse a ninguna prestación por el hecho de que no se halla en situación legal de desempleo, un requisito indispensable para pedirlas.
Cuando el empleado doméstico quedase en una situación de singular necesidad, siempre y en todo momento puede asistir a los Servicios Sociales de la localidad donde radique y optar a los sueldos sociales autonómicos, asimismo conocidos como rentas mínimas de inserción, que son ayudas asistenciales que administran las comunidades autónomas.
El derecho a paro tras un despido o bien un desistimiento
Los empleados domésticos no cotizan por desempleo y por consiguiente, tras un despido o bien un desistimiento tampoco están en su derecho a pedir posibilidades por desempleo.
Ahora bien, si el trabajador tiene amontonadas cotizaciones precedentes diferentes de las de empleado doméstico, entonces sí podrá:
Si cuenta con trescientos sesenta días cotizados va a poder pedir el paro.
Si tiene cuando menos 3 meses y cuenta con responsabilidades familiares va a poder pedir el subsidio por insuficiencia de cotización. Si no tiene cargas familiares, van a ser precisos 6 meses cotizados por lo menos para poder acogerse a esta ayuda. El hecho de cobrar esta ayuda acarrea que se pierda el tiempo cotizado.

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